No hay ningún secreto para preparar los fideos caseros con salsa para el domingo al mediodía, pero si hay magia en ello. Es curioso como 4 huevos y medio kilo de harina pueden unir soledades y convertirlas en un momento anecdótico para recordar por siempre.
Una abuela sola en la casa, un tío medio triste, una sobrina con mal humor, de pronto son como 3 niños redescubriendo la vida. Nada paga esas sonrisas renovadas ni ese ánimo festivo del almuerzo que sin planearlo unió almas y cerró heridas...
No hay mejor mimo para el corazón, que esos momentos compartidos.
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1 comentario:
Muy bueno lo que comentaste,y muy cierto.Con esto se confirma mi teoría de que los sentimientos pasan por el estómago. ¿o no?
¿No te pasa que cuando ves a la persona que amas sentis maripositas en el estomago?
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