lunes, 6 de octubre de 2008

La pasta del domingo...

No hay ningún secreto para preparar los fideos caseros con salsa para el domingo al mediodía, pero si hay magia en ello. Es curioso como 4 huevos y medio kilo de harina pueden unir soledades y convertirlas en un momento anecdótico para recordar por siempre.
Una abuela sola en la casa, un tío medio triste, una sobrina con mal humor, de pronto son como 3 niños redescubriendo la vida. Nada paga esas sonrisas renovadas ni ese ánimo festivo del almuerzo que sin planearlo unió almas y cerró heridas...
No hay mejor mimo para el corazón, que esos momentos compartidos.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Muy bueno lo que comentaste,y muy cierto.Con esto se confirma mi teoría de que los sentimientos pasan por el estómago. ¿o no?
¿No te pasa que cuando ves a la persona que amas sentis maripositas en el estomago?