miércoles, 2 de junio de 2010

Lo admito...

Admito haber tenido miedo. Haber pensado en huír más de una vez. Haber sentido que mi cara se bañaba de tristeza y pensar que era una idiota.
Admito haber pensado que podía salvarte de tu infierno y hacer desaparecer el mío con sólo mirarte a los ojos.
Admito que quise evitarme este sentimiento, que quise desterrarte, arrancarte, disolverte en mis lágrimas, quise morirme y así matarte...
Admito que nunca, jamás tuve tanto miedo de sentir como ahora.
Que en un momento sentí que la vida ya no tenía sentido, que he planeado como escaparme de ella, como evadir este momento...
Sin embargo, y aún habiendo admitido todo, siento que más allá del miedo, más allá de la tristeza, más allá de la confusión, prefiero luchar hasta el último segundo.Con todas mis fuerzas, con toda mi alma, con todo mi corazón. Y si he de rendirme, que sea a tus pies.

No hay comentarios: