jueves, 21 de octubre de 2010

Una más y van...22/10/2010 3.09 a.m.

Me recosté boca arriba en la oscuridad y bastó con cerrar los ojos para que miles de pensamientos se agolparan. Intentando salir en desorden, atropellándose, huyendo.
Después de un par de suspiros me puse de costado apretando las mandíbulas por no soltarle un insulto al insomnio. Los pensamientos parecían disiparse, disolverse en la nada, pero uno sobrevivía. Se paseaba agitando una bandera con tu nombre. Iba de una parte a otra de mi mente trayendo tu sonrisa por momentos, tu mirada, los escasos momentos que pasamos juntas. Miré la hora un par de veces. En donde estarías. Era una de las muchas preguntas que la oscuridad no supo responder. Mientras un nuevo pensamiento hacía su entrada triunfal recordando una frase, que casualmente o no, habías publicado. "Una nueva etapa..." rezaba en alguna parte. Si seguías ese camino, si creías en esas palabras, no había modo de saberlo.
Sólo podía preguntarme si esa nueva etapa me incluiría, o si habrías decidido que ya habías tenido suficiente de mí. Que querías otros planetas, que ya no querías reinar en el mío.
Recordé también que habías dicho que ahora que había regresado, no te irías otra vez.Quiero creer en esas palabras. Pero en esta incertidumbre todo me llevaba a un sólo sitio. En donde el miedo de perder lo poco que compartimos pero que tan feliz me hace, me obligaba a sentirme pequeña, indefensa. Existir sin tu abrazo es como estar caminando sobre la cuerda floja todo el tiempo. Sin saber cuando una brisa leve de desesperación me va a arrojar a la nada. A eso que es mi vida cuando no apareces. Decidí levantarme, venir a Júpiter. Sentarme en alguno de los sitios que recorrimos juntas. Escribir en este libro eterno. En esta reseña de una soledad a medias. Aquí, despeinada y descalza, vine a derramarme en letras. A deshacerme en suspiros.
Intento decirte de mil modos que te extraño. Aunque no esté segura de si alguno de estos mensajes llega, o si se pierden en la nada.
Mientras tanto, acompañada por el insomnio, lustro tu corona; mantengo limpio tu trono. Para que cuando regreses, encuentres todo tal como estaba.
Mi corazón se queda a las puertas de la noche, esperando tu llegada, con un ramo de besos.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Espera...

Se me hizo agua la boca de pensar en tus labios. Se me hizo un mar el alma por tu ausencia. Este no saber de vos, que se siente como no existir. Este dormir sin soñar. Me pregunto en donde estás y el mundo no me da respuesta. Espero, me paseo por los rincones de mi casa y pienso si vas a volver. Tal vez espero que lo hagas o que estés cerca y me sorprendas con un beso. Que toques a la puerta y digas "Aquí estoy". Pero esas cosas no pasan. O al menos no me pasan. Me conformo con pensar que estás bien, que encontraste una manera de sentirte mejor y que por eso no estás paseando por Júpiter como de costumbre. Sólo quería que sepas que te extraño. Que no olvides que TE AMO. Sigo esperando a que vuelvas.

miércoles, 13 de octubre de 2010

14/10/2010 3:23

Plegando papel en estas noches me fabrico unas alas nuevas. Para probar si en un vuelo puedo llegar a tu puerta. Tocar dos veces, que abras antes de la tercera. Sorprenderte con un beso apenas cierres la puerta. Alucino, ya lo sabes, con que llegue ese momento.
Porque en tus brazos soy libre. A veces cierro los ojos porque para verte hay tiempo. A veces extiendo las alas para encontrarte en mi vuelo.Cada vez que respiro es porque vos me das el aire.Te espero porque te quiero.Me muero si no te tengo. Por eso nunca me faltes.

Mi locura, mi amor.

Alguna vez pregunté ¿Por qué a mí? Y alguien respondió y...¿Por qué no? ¿Quién sos? Quise saber por qué o de donde venía este viento. Eran muchas preguntas. ¿Cómo se había llevado el dolor si parecía pesar tanto?
Creí ver en sus ojos un brillo lejano. Esperanzado tal vez, el fuego de un pasado que no cierra. Yo se que cuando habla no me habla, su voz pasa a través de mí. Va dirigida siempre a alguien más. Mientras, le hablo, y absorbe mis palabras una a una. Porque sabe que mis palabras sólo fluyen por ella.
Vienen a buscarme, quieren llevarme a tierra. No quiero ir, estoy bien aquí.
Veo los colores claramente, puedo respirar, puedo sonreír. ¿Serían tan crueles como para quitarme lo que me hace tan feliz? No importa que nadie más la vea, no importa que parezca no estar aquí. Para mi es tan real, está tan a la vista. Es como si nunca se esfumara, ciertamente es parte de mí. Y aquí en esta madrugada la cobijo entre mis brazos. No quiero, no voy, no puedo dejarla ir. Le dejo un beso en la frente, uno en el mentón...y un último en la punta de su nariz. Me abraza con ternura y me protege. Cierro lentamente los ojos, sonrío.Ahora sí. Me entrego a los placeres del sueño. Porque se que también me espera allí.

sábado, 9 de octubre de 2010

10/10/10 02:09

Estas horas me encuentran desvelada, como de costumbre. Me distrae un pensamiento algo lejano. Preguntarme que estarás haciendo, si pensarás en mí. Tal vez desear que así sea.
La casa está a oscuras, sólo la luz de la pantalla ilumina este desvelo. Este pensarte sin descanso, este extrañarte sin remedio. Afuera, la vida. Que sigue pasando con sus horas. Apurada por llegar a algún sitio a aturdirse con música, a marearse con luces de colores, a atontarse con alcohol. Aquí dentro, sólo yo. La espera infinita, la esperanza incansable. Y el tiempo que parece haber olvidado como correr. En esta penumbra todo parece tan quieto, tan sin aire, tan paralizado...Como parte de otro universo.
Aquí en esta burbuja empiezo a soñar nuevamente. Recorro aquello que fue tan fugaz y tan intenso. Los recuerdos son tan nítidos que casi siento que he retrocedido en el tiempo y me hallo sentada a tu lado. Siento esas mismas ganas de rozarte, de besarte, esas ganas imparables de cometer una locura en nombre del amor. De no pensar, aunque sea por una vez. Me pierdo de nuevo en ese abrazo, rogando otra vez que no me sueltes.
Sonrío. He escrito mil veces esta historia, la he vivido mil más en mis recuerdos.
Espero. Sueño.Añoro.
Deseo verte. Deseo abrazarte. Deseo que podamos seguir escribiendo juntas la historia, pero que nunca tengas, o tenga que escribir su final.