sábado, 9 de octubre de 2010

10/10/10 02:09

Estas horas me encuentran desvelada, como de costumbre. Me distrae un pensamiento algo lejano. Preguntarme que estarás haciendo, si pensarás en mí. Tal vez desear que así sea.
La casa está a oscuras, sólo la luz de la pantalla ilumina este desvelo. Este pensarte sin descanso, este extrañarte sin remedio. Afuera, la vida. Que sigue pasando con sus horas. Apurada por llegar a algún sitio a aturdirse con música, a marearse con luces de colores, a atontarse con alcohol. Aquí dentro, sólo yo. La espera infinita, la esperanza incansable. Y el tiempo que parece haber olvidado como correr. En esta penumbra todo parece tan quieto, tan sin aire, tan paralizado...Como parte de otro universo.
Aquí en esta burbuja empiezo a soñar nuevamente. Recorro aquello que fue tan fugaz y tan intenso. Los recuerdos son tan nítidos que casi siento que he retrocedido en el tiempo y me hallo sentada a tu lado. Siento esas mismas ganas de rozarte, de besarte, esas ganas imparables de cometer una locura en nombre del amor. De no pensar, aunque sea por una vez. Me pierdo de nuevo en ese abrazo, rogando otra vez que no me sueltes.
Sonrío. He escrito mil veces esta historia, la he vivido mil más en mis recuerdos.
Espero. Sueño.Añoro.
Deseo verte. Deseo abrazarte. Deseo que podamos seguir escribiendo juntas la historia, pero que nunca tengas, o tenga que escribir su final.

No hay comentarios: