Me recosté boca arriba en la oscuridad y bastó con cerrar los ojos para que miles de pensamientos se agolparan. Intentando salir en desorden, atropellándose, huyendo.
Después de un par de suspiros me puse de costado apretando las mandíbulas por no soltarle un insulto al insomnio. Los pensamientos parecían disiparse, disolverse en la nada, pero uno sobrevivía. Se paseaba agitando una bandera con tu nombre. Iba de una parte a otra de mi mente trayendo tu sonrisa por momentos, tu mirada, los escasos momentos que pasamos juntas. Miré la hora un par de veces. En donde estarías. Era una de las muchas preguntas que la oscuridad no supo responder. Mientras un nuevo pensamiento hacía su entrada triunfal recordando una frase, que casualmente o no, habías publicado. "Una nueva etapa..." rezaba en alguna parte. Si seguías ese camino, si creías en esas palabras, no había modo de saberlo.
Sólo podía preguntarme si esa nueva etapa me incluiría, o si habrías decidido que ya habías tenido suficiente de mí. Que querías otros planetas, que ya no querías reinar en el mío.
Recordé también que habías dicho que ahora que había regresado, no te irías otra vez.Quiero creer en esas palabras. Pero en esta incertidumbre todo me llevaba a un sólo sitio. En donde el miedo de perder lo poco que compartimos pero que tan feliz me hace, me obligaba a sentirme pequeña, indefensa. Existir sin tu abrazo es como estar caminando sobre la cuerda floja todo el tiempo. Sin saber cuando una brisa leve de desesperación me va a arrojar a la nada. A eso que es mi vida cuando no apareces. Decidí levantarme, venir a Júpiter. Sentarme en alguno de los sitios que recorrimos juntas. Escribir en este libro eterno. En esta reseña de una soledad a medias. Aquí, despeinada y descalza, vine a derramarme en letras. A deshacerme en suspiros.
Intento decirte de mil modos que te extraño. Aunque no esté segura de si alguno de estos mensajes llega, o si se pierden en la nada.
Mientras tanto, acompañada por el insomnio, lustro tu corona; mantengo limpio tu trono. Para que cuando regreses, encuentres todo tal como estaba.
Mi corazón se queda a las puertas de la noche, esperando tu llegada, con un ramo de besos.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario