jueves, 7 de abril de 2011

Y el día por fin llegó

Por fin se alinearon los planetas, después de tanto tiempo separadas, un mediodía caluroso nos encontró en un abrazo.
Allí estábamos sentadas en la plaza, yo comiéndote con la mirada, tratando de rozar tus manos que huían de mis dedos.
Todo fue tan perfecto, mucho mejor de lo que pudiera imaginar.
Recostada a mi lado hiciste que en tu abrazo, se desapareciera todo alrededor.
Con la promesa de volver tan pronto como pudiera, me colgué en esta nube a la que tu amor me ha subido. Aquí dibujo pacientemente los planos y trazo los planes de nuestro próximo encuentro. Aún con la piel en llamas espero cada noche encontrarte en mis sueños, hasta el próximo abrazo.