martes, 30 de septiembre de 2014

Hoy me di cuenta...

Hoy, después de varias noches de soñar con vos, me di cuenta de que te amo. De que te amo más ahora, que cuando estabas a mi lado. No es que no te amara mucho, si no que te amaba de una manera más egoísta.  De una manera de quererte mía y de no soltarte. De estar tan cerca que no te dejaba ver en perspectiva. 
Hoy te amo más, porque ya no te amo desde el miedo a perderte. Porque sé que no te voy a perder nunca. Que esta forma  de amar trasciende lo físico, lo lógico, el ego y  la vanidad. Esta forma de amar duele menos.
Hoy me di cuenta de que te amo libre.  De que te amo sin mí, de que te amo  en la posibilidad de nunca más volver a hacerte daño.
Deje de soñar con que vuelvas, y no es que no lo quiera a veces, pero prefiero  soñar con que llegues lejos y alcances tus metas.
Deje de soñar con un mundo a tu lado, para soñar con un mundo para vos.  Al lado de alguien más, o sola, pero que te haga feliz.
Deje de preguntarme por qué te fuiste, para preguntarme por qué no te dejé ir antes, por qué te aprisioné en mi abrazo. 
  Hoy me di cuenta de que el amor no se muere. Que la esencia del amor puro nos acompaña para siempre. Que vas a estar cada día, en cada decisión que tome, sea acertada o errada. Que vas a estar a mi lado en cada paso. Sé que vas a envejecer conmigo tal y como lo soñé. Y que vas a ser mi último suspiro. 
Porque no me rompiste el corazón, me diste la luz suficiente como para ver que todo lo que a veces buscamos, está   en nosotros mismos. Y lo que vemos en los demás es un reflejo de nosotros.  

Por eso, y mil cosas más que no podría explicarte, te doy las gracias una vez más.

No hay comentarios: